Durante bastante tiempo se creyó que el núcleo de la Tierra consta solo de dos regiones principales claramente diferenciadas: la parte más externa, conocida como núcleo externo, y la más interna, referida como núcleo interno.

Hace varios años (ver nuestro artículo del 28 de abril de 2008: http://www.amazings.com/ciencia/noticias/280408b.html) se llegó a la conclusión de que este núcleo interno alberga a su vez a otro aún más interno. Una nueva investigación ha profundizado en las raras características de este núcleo del núcleo interno.

Gracias a una novedosa aplicación de cierta tecnología de análisis de señales sísmicas, unos científicos de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, Estados Unidos, y la Universidad de Nanjing en China, han logrado examinar algunos de los rasgos más llamativos conocidos de este núcleo del núcleo interno.

Los geofísicos aprovechan las ondas sísmicas de los terremotos para escanear el interior profundo de la Tierra, de manera muy parecida a cómo los médicos usan los ultrasonidos para ver el interior de sus pacientes. Xiaodong Song, Tao Wang y Han H. Xia emplearon una tecnología que recoge datos no de la sacudida inicial de un terremoto, sino de las ondas que resuenan después de él. En ese sentido, el terremoto es como un martillo golpeando una campana. De manera muy parecida a cómo un oyente escucha el tañido que resuena después de que el badajo golpee la campana, y que le demuestra la naturaleza metálica de esta, los sensores sísmicos recogen una señal capaz de revelar detalles sobre las estructuras más internas de la Tierra.
El núcleo del núcleo interno tiene aproximadamente la mitad del diámetro de todo el núcleo interno. Los cristales de hierro en la capa más externa del núcleo interno están alineados direccionalmente, de norte a sur. Sin embargo, en el núcleo del núcleo interno, los cristales de hierro apuntan más o menos de este a oeste.

Y no solo los cristales de hierro en el núcleo del núcleo interno están alineados de manera diferente, también se comportan de forma distinta respecto a sus homólogos en la parte más exterior del núcleo interno. Esto significa que el núcleo del núcleo interno podría estar hecho de un tipo diferente de cristal, o hallarse en una fase distinta.

La existencia de estas dos regiones claramente diferentes probablemente sea una pista que conduzca a descubrimientos de gran importancia sobre cómo ha estado evolucionado el núcleo interno, tal como valora Song.

La humanidad ha logrado aumentar la producción y la calidad de los alimentos a lo largo de su historia gracias a la modificación constante de las plantas desde el Neolítico. Pero en los próximos 50 años los seres humanos tendrán que producir más alimentos de los que han cultivado durante toda su historia. Así lo advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). A ello se suman los efectos del cambio climático.

Además, en el último medio siglo la población mundial se ha doblado, mientras que el aumento del rendimiento de los cereales se ha multiplicado por tres. Las mejoras de producción se han conseguido, entre otros, aumentando la superficie cultivada, el agua y los abonos utilizados.

No obstante, "esto ya no es posible, lo que nos obliga a utilizar todas las herramientas a nuestro alcance, como la mejora en el conocimiento básico de la genética de plantas”, comentó Josep Casacuberta, coordinador del programa de genómica de plantas y animales del Centro de Investigación Agrigenómica (CRAG), durante el encuentro organizado en marzo por B·Debate, Centro Internacional para el Debate Científico, una iniciativa de Biocat y Obra Social “la Caixa”, en España.

Ahora, uno de los retos de futuro de la agrigenómica es conseguir variedades de plantas más eficientes para aumentar la producción sin incrementar los recursos de espacio, agua y abono invertidos al cultivarlas. Para lograrlo, los científicos se centran en cómo resolver el problema de la alimentación de una población que no deja de crecer. Es el caso de Rod Wing, director del Instituto de Genómica de Arizona (EE UU), cuya investigación gira en torno al arroz.

"Los pueblos que dependen del arroz doblarán sus habitantes en 2050, y este cereal ya es la base de la alimentación del 50% de la población mundial”, señaló Wing. Para mejorarlo es necesario que "el arroz sea más resistente, más fácil de cultivar y más nutritivo”, destacó en el encuentro de Barcelona ante más de 100 expertos de todo el mundo.

Hasta el momento se han secuenciado los genomas de 3.000 variedades diferentes de arroz proveniente de 89 países, pero ahora se necesita integrar e interpretar toda esa información. Para ello, el científico estadounidense ha participado en la creación del International Rice Informatics Consortium, una iniciativa que busca centralizar y optimizar todos los esfuerzos realizados.

Aparte del arroz, desde el año 2000 –cuando se publicó el primer genoma de la planta Arabidopsis– se dispone del genoma completo de más de 80 especies, así como el genoma de diferentes variedades de la misma especie. Constituyen bases de datos a las que acceden continuamente los mejoradores de plantas.

La domesticación es el proceso por el cual los hombres, desde hace más de 10.000 años, han ido seleccionando las características que mejor servían de cada planta, dirigiendo así en gran medida su evolución. Pero estudiar estos cambios no es sencillo.
El grupo de investigación INRA, liderado por Oliver Loudet, estudia las variaciones en Arabidopsis recogiendo variedades de América, de Sicilia, e incluso de áreas aisladas (y por tanto con plantas no domesticadas) como Tajikistán, en Asia Central. A partir de ahí estudian cómo se comportan en condiciones de estrés como la falta de agua, observan cómo resisten y crecen y buscan las diferencias genéticas (y epigenéticas) que las explican.

Algo parecido hace el grupo de Carlos Alonso-Blanco, del Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid: estudian las variaciones de la misma planta y su adaptación a las estaciones. Y en esa búsqueda han encontrado varias regiones asociadas con el tiempo en que florecen, con su adaptación a las altas temperaturas o incluso con su resistencia a contaminantes.

Una vez conocidas estas modificaciones, ¿cómo se pueden emplear para mejorar los cultivos? Antes, estos cambios en las variedades vegetales se conseguían de forma intuitiva. Ahora, gracias a la investigación científica, existen diferentes técnicas de mejora más precisas, como la selección asistida por marcadores o la transgenia, que es la última que se ha incorporado en la mejora de plantas.

“Nos alimentamos de especies inventadas por el ser humano, fruto de la modificación genética, como el maíz”, apuntó Casacuberta. Para este investigador, líder científico del encuentro y ex miembro del panel de transgénicos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria(EFSA), los transgénicos no son ni la única ni la completa solución, pero aboga por disminuir la alarma generada sobre este tipo de cultivos.

“Los transgénicos siguen un control estricto de riesgos y, además, las nuevas técnicas permitirán un control mucho más fino de los cambios introducidos”, observó. Una de esas técnicas es la llamada CRISPR, es la gran promesa en la terapia génica y ya se discute su uso hasta en la modificación de embriones humanos.

Tal y como recordó Casacuberta, “variaciones en el genoma se han producido constantemente en las plantas; incluso en los años 50 se usaron rayos X para provocar modificaciones que se encuentran en muchos alimentos actuales". El científico se mostró tajante: "Sin estos avances no podríamos dar respuesta al reto de la alimentación del futuro y mejorar las especies que comemos”. (Fuente: B·Debate)

Una vez se forman las células de grasa, estas pueden encogerse durante la pérdida de peso, pero no desaparecen, un hecho que ayuda a explicar por qué se recuperan con tanta rapidez los kilos de más al poco tiempo de dejar de seguir el régimen o la dieta equilibrada. Pero además, como han comprobado los autores de una investigación reciente, al principio del proceso esas células de grasa son creadas con notable rapidez. En el estudio se ha profundizado en cómo y cuán deprisa ocurre esto. El equipo de Matthew Rodeheffer, profesor en la Universidad Yale en New Haven, Connecticut, Estados Unidos, ha constatado que la producción de células de grasa se inicia en el plazo de un día después de comenzarse una dieta alta en grasas. Rodeheffer y sus colaboradores también han comprobado con ratones jóvenes alimentados con una dieta inductora de obesidad que esa producción relámpago de células de grasa no ocurre si los animales carecen de una vía bioquímica clave que interviene en la detección de los nutrientes que entran en el cuerpo. La ganancia de peso se produce debido a la creación y expansión de las células de grasa blanca, o tejido adiposo. Seguir una dieta adecuada puede encoger las células de grasa pero no eliminarlas, razón por la cual las personas que han estado gordas recuperan peso tan rápidamente cuando descuidan su régimen. El equipo de Tale encontró en sus experimentos que era necesaria la activación de una vía de señalización de nutrientes denominada PI3-quinasa/AKT-2 para producir las células de grasa precursoras, que a su vez producen el tejido adiposo. Los ratones normales empezaron a producir estas células precursoras a las 24 horas de comenzar una dieta rica en grasas. Tal como advierte Rodeheffer, esta vía tiene otras funciones esenciales, como la regulación de la glucosa, y probablemente no se la pueda desconectar de forma segura en personas para combatir el problema del sobrepeso. Sin embargo, a raíz de las pistas ofrecidas por los hallazgos del nuevo estudio, Rodeheffer sí cree factible encontrar un modo alternativo aceptable de inhibir la generación de más células de grasa en personas que se enfrentan al peligro de la obesidad.

Martes, 11 Enero 2011 00:00

La NASA descubre un mineral nuevo en un meteorito

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La NASA y un grupo de científicos de EEUU, Japón y Corea del Sur encontraron algo inesperado cuando estudiaban un meteorito caído en 1969: un nuevo mineral, llamado "wasonita", con una estructura inédita hasta ahora en la naturaleza.

El trozo de mineral, uno de los más pequeños identificados en el meteorito Yamato 691, ya ha sido añadido a la lista de 4.500 minerales oficialmente aprobados por la Asociación Mineralógica Internacional, informó la NASA en un comunicado.

La nave 'Enterprise', dirigida por el capitan Kirk en la ya clásica serie de ciencia ficción Star Trek, se impulsaba gracias a la energía proporcionada por la antimateria presente en el Universo. Es sólo ciencia ficción, porque en la realidad la antimateria es, cuanto menos, difícil de encontrar.

Sin embargo, el experimento Alpha del acelerador de partículas del CERN ha conseguido atrapar átomos de antimateria durante más de 1.000 segundos (16 minutos): el tiempo suficiente para empezar a estudiar sus propiedades en detalle. El hallazgo ha sido publicado en la revista 'Nature Physics'.

Martes, 11 Enero 2011 00:00

Los puntos calientes de la evolución humana

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La evolución de la especie humana es continuamente objeto de discusión y debate científico, encaminados a revelar los orígenes de un exitoso animal que pronto alcazará los 7.000 millones de especímenes en el planeta y que está transformando el entorno ecológico que propició su aparición.

Hoy, no hay lugar en la Tierra que no haya sido 'hoyado' por un pie de 'Homo sapiens', pero hasta hace menos de dos millones de años, las poblaciones de ancestros humanos pudieron evolucionar porque habitaban en puntos calientes de biodiversidad, o 'hotspots', que propiciaron la 'ingeniería evolutiva' necesaria para llegar a ser como somos.

Martes, 11 Enero 2011 00:00

Beneficios de la energía nuclear

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“Es necesario conocer sus usos y beneficios como en el diagnóstico de enfermedades y los equipos de Rayos X”, expresó Davis Tolentino, gerente de Operaciones de la Empresa Aleph Group & Asociados.


Resaltó la necesidad de tomar en cuenta la existencia de radiación natural en el medio ambiente, la que -según dijo- es de valores muy bajos, por lo que no causa ningún daño.

El especialista señaló que ante accidentes nucleares como el ocurrido en Fukushima, Japón, es conveniente realizar mediciones de radiación con equipamiento adecuado.

En ese contexto, destacó la necesidad de que las Fuerzas Armadas tengan el equipamiento necesario para efectuar tales mediciones.

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